21: Romina

La historia de Romina es una muy dolorosa, a pesar de que han pasado ya 8 años. Hay cosas que no se superan, tal vez simplemente no deben superarse. Estuve a los pies de su cama en el hospital cuando el monitor dejó de detectar sus latidos. Estábamos sus tíos y sus abuelos, apoyando a sus padres, estábamos todos juntos, para poder abrazarnos con fuerza.

Aún estás,
detrás de cada estrella,
estás,
como canción de luna,
con sonidos brillantes,
en tecnicolor,
estás,
en la flor que no arranqué esa tarde,
siempre estás,
igual que un parche,
cosida en mi corazón.

Te veo,
con los ojos de mi alma,
en la bondad ajena,
en mi cálido latido,
te escucho,
en mi propia voz,
aunque parezca que te fuiste,
tú aún estás conmigo,
tu dulzura nunca me abandonó.

Mi niña eterna,
mi cuento de hadas,
mi mariposa libre,
mi alegría en flor.

Eres la ausencia
y también la vida,
empuje y fuerza,
luna, estrella y sol.

No necesito manos
para abrazarte,
pues dentro de mi,
vive todo tu amor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s